Antes de tu tratamiento

Una buena preparación es clave para obtener resultados óptimos y minimizar riesgos. Sigue estas recomendaciones generales antes de tu cita:

  • Evita la exposición solar intensa y las camas de bronceado al menos 7 días antes del tratamiento. Si debes estar al aire libre, utiliza protector solar de amplio espectro (SPF 50+) y reaplica cada 2 horas.
  • No apliques productos irritantes (retinol, ácidos exfoliantes, peelings caseros, vitamina C de alta concentración) en la zona a tratar entre 3 y 5 días antes, salvo indicación específica de tu profesional.
  • Informa a tu especialista sobre cualquier medicación oral o tópica que estés utilizando, así como antecedentes de alergias, herpes labial, embarazos o lactancia.
  • Acude con la piel limpia, sin maquillaje, cremas ni perfumes en la zona a tratar, a menos que el equipo te indique lo contrario.
  • Evita el consumo de alcohol y tabaco las 24 horas previas, ya que pueden interferir con la cicatrización y la respuesta de tu piel.
  • Si tienes dudas sobre si puedes realizarte el tratamiento (por ejemplo, por un evento cercano, viaje o condición médica), consúltanos con antelación para adaptar el plan.

Rutina de cuidado en casa

Una rutina constante y adaptada a tu tipo de piel es el complemento perfecto a tus tratamientos en clínica. Estas son las bases de un cuidado diario efectivo:

Mañana

  • Limpieza suave: utiliza un limpiador adecuado a tu tipo de piel para retirar sebo nocturno y preparar la piel.
  • Hidratación: aplica un sérum ligero y una crema hidratante que refuerce la barrera cutánea.
  • Protección solar: nunca salgas de casa sin un fotoprotector SPF 50+ de amplio espectro, incluso en días nublados.
  • Tratamientos específicos: si tu especialista lo ha pautado, incorpora antioxidantes o productos despigmentantes siempre siguiendo sus indicaciones.

Noche

  • Doble limpieza (si procede): desmaquilla y retira filtros solares con un aceite o bálsamo, seguido de un limpiador suave.
  • Tratamientos activos: según tu pauta personalizada, aplica retinoides, ácidos exfoliantes suaves o productos específicos para manchas, acné o envejecimiento.
  • Reparación: utiliza una crema nutritiva o bálsamo restaurador para favorecer la regeneración nocturna.
  • Contorno de ojos y labios: incorpora productos específicos si tu piel lo necesita, con movimientos suaves y sin fricción.

Recuerda que cada piel es única. En Liah Dermoestética diseñamos rutinas personalizadas según tus necesidades, estilo de vida y tratamientos en curso. No modifiques ni añadas activos potentes sin consultarlo con tu especialista.

¿Necesitas una guía personalizada?

Cada piel cuenta una historia distinta. Si deseas una guía de preparación y cuidados adaptada a tu tratamiento y necesidades específicas, solicita una cita con nuestro equipo.

En Liah Dermoestética creemos que el cuidado de la piel es un acto de autocuidado y bienestar. Por eso hemos preparado estas guías y recursos para acompañarte en cada paso de tu viaje hacia una piel más radiante y saludable.

Recursos disponibles

Guía: Acné: por dónde empezar

Claves para entender el acné y empezar a tratarlo de forma adecuada, sin ensayo y error.

Guía: Melasma: por dónde empezar

Qué es el melasma, por qué aparece y qué pasos seguir para abordarlo con eficacia.

Guía: Pérdida de firmeza: por dónde empezar

Entiende por qué pierde firmeza la piel y qué puedes hacer desde ya para mejorarla.

Guía: Empieza a cuidar tu piel desde cero

Esta guía es perfecta para quienes nunca han tenido una rutina de skincare y quieren saber por dónde empezar. Descubre los pasos esenciales y los productos clave para establecer una rutina personalizada según tu tipo de piel.